El impacto que ha tenido en el mundo la telefonía móvil es evidente y las estadísticas así lo demuestran.  Veinticinco años después de su lanzamiento comercial, 1 de cada 2 habitantes del planeta cuenta con un teléfono móvil.  Esta rápida adopción ha hecho que el celular se convierta en la tecnología de comunicación más ubicua de la historia de la humanidad, transformando la forma en que las sociedades y las comunidades se organizan y desarrollan sus actividades y negocios.

Aunque su uso más evidente es el de la comunicación, sus aplicaciones están trascendiendo el área exclusivamente comercial y avanzan al campo de la solución de algunos de los mayores problemas que aquejan al mundo actual. Precisamente sobre esto último, se desarrolló del 13 al 15 de octubre pasados, en  Johannesburgo, Sudáfrica, la conferencia MobileActive08, un encuentro mundial acerca de los usos sociales de la telefonía móvil, en el que se reunieron más de 380 profesionales de fundaciones, asociaciones, organizaciones comunitarias, operadoras de celulares y activistas de 40 países.

El tema central del evento fue “Descubriendo el potencial de la tecnología móvil para el impacto social”, y en este entorno se presentaron diversas iniciativas que demostraron de manera práctica cómo se puede ayudar a las personas y comunidades en sus problemas de fondo, reduciendo a la vez la brecha digital.

Es así que, por ejemplo, en el campo de la m-salud ó salud móvil, desde México se presentó el Proyecto Zumbido, el cual conecta a pacientes portadores de VIH que viven en áreas rurales, a través de una red social basada en mensajes SMS, creando grupos de soporte y ayuda mutua para afrontar esta enfermedad. Por otro lado, Open Rosa demostró una plataforma para la creación de guías de consulta médica para la salud de los niños que se usa en Tanzania y que permite identificar las causas más comunes de la mortalidad infantil, incluyendo la diarrea, neumonía y malaria.

Sobre m-educación, Smart Tech presentó Emisoras, una plataforma móvil para el envío y recepción de SMS que está siendo utilizada para crear encuestas y pruebas de aptitud en escuelas de El Salvador. Por su parte, PocketSchool imparte clases de español, francés, italiano, portugués y alemán, a través de mensajes multimedia recibidos en los celulares de usuarios registrados en Australia.

Respecto al m-trabajo, desde Palestina, Souktel presentó una solución que permite enviar mediante un mensaje de celular la hoja de vida de una persona, la cual luego será revisada por empresas que busquen candidatos con ese perfil. En cuanto al m-activismo, Greenpeace Argentina está desarrollando campañas de conciencia social contactando directamente a los ciudadanos mediante sus móviles. En fin, diferentes enfoques para diferentes sectores, utilizando una misma tecnología.

De esta forma, una revolución silenciosa está comenzando en el sector social cuyo futuro podría conllevar a que la solución de muchos problemas esté directamente en un teléfono celular.